Oliete en primavera./
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Semana Santa en Oliete: un plan perfecto para disfrutar del puente

La Semana Santa en Oliete es uno de esos momentos del año en los que todo adquiere un ritmo distinto… y en los que el olivo, tan presente en nuestro paisaje y en nuestra historia, cobra un protagonismo especial.

No es casualidad: desde la Antigüedad, el olivo ha sido símbolo de paz y vida, y la tradición cristiana le ha otorgado también un papel destacado en su iconografía. Por eso, durante la Semana Santa es habitual ver cómo sus ramas acompañan muchas procesiones, especialmente el Domingo de Ramos, cuando vecinos y vecinas recorren las calles portando ramas de olivo, laurel o palmas en recuerdo de la entrada de Jesús en Jerusalén.

Además, durante estos días, el pueblo se llena de vida, de reencuentros y de emoción compartida, convirtiéndose en una opción perfecta para disfrutar del puente de Semana Santa en plena naturaleza, con la esencia del Bajo Aragón Histórico muy presente.

El latido del tambor en Oliete

Oliete vive con gran pasión su tradición tamborilera. Días antes de Semana Santa, vecinos y vecinas afinan tambores y bombos, preparando el sonido que marcará estos días. Sacan túnicas y preparan los toques para volver a sentir el retumbar de las calles.

Desde el Domingo de Ramos, con la bajada de los Santos del Calvario, hasta el Jueves Santo, cuando a medianoche el silencio se rompe con la emocionante rompida de la hora, el pueblo se llena de emoción y solemnidad.

El Viernes Santo, las procesiones del Encuentro y del Entierro recorren las calles, acompañadas por el sonido profundo de los tambores, creando una atmósfera única.

Ya el Lunes de Pascua, Oliete celebra uno de sus días más especiales con la romería a la ermita de San Pedro, donde vecinos y visitantes comparten comida, naturaleza y buenos momentos.

A todo esto hay que sumar las actividades que organiza durante estas fechas la Comisión de Fiestas de Oliete. Desde talleres de manualidades o torneo de futbolín hasta una comida popular para disfrutar juntos del inicio de la primavera.

Un enclave ideal para descubrir el Bajo Aragón

Alojarse en Oliete durante estos días es también una gran oportunidad para explorar algunas de las celebraciones más emblemáticas de la zona, todas a muy pocos kilómetros y concentradas en una semana frenética para el territorio que llena las calles de emoción y redobles de tambores.

De entre todos los eventos que se suceden durante estos días, destacamos varios de los que se celebran en los pueblos que conforman la Ruta del Tambor y el Bombo, que comprende nueve pueblos que quedan cerca de Oliete.

  • Tamborixar en Híjar, con su Concurso Nacional de Tambores (Domingo de Ramos por la mañana).
  • La procesión de El Encuentro de Alcañiz (Martes Santo).
  • El Romper la Hora en Albalate del Arzobispo, Alcorisa, Andorra, Urrea, Híjar, La Puebla, Samper de Calanda (Jueves Santo a las 12 de la noche).
  • La emotiva Procesión de las Antorchas en Andorra (Jueves Santo de madrugada).
  • La impresionante Rompida de la Hora en Calanda (Viernes Santo a las 12.00 del mediodía).
  • El sobrecogedor Drama de la Cruz de Alcorisa (Viernes Santo por la tarde).
  • El singular Cristo articulado procesionando por las calles de Samper de Calanda (Viernes Santo por la tarde).
  • La procesión de las Palometas en Alcañiz (Domingo de Pascua por la mañana).

Tradiciones que forman parte del alma del Bajo Aragón Histórico y que convierten la estancia en una experiencia completa.

Mucho más que tradición

Además de vivir la Semana Santa, Oliete invita a disfrutar sin prisas de inicio de la primavera: pasear entre olivos centenarios, conocer el proyecto de Apadrinaunolivo.org, disfrutar de una cata de aceite de oliva, descubrir la gastronomía local o simplemente dejarse llevar por la calma del entorno…

Además, puedes disfrutar de alojamientos como la Casa del Padrino, Casa Rural Araceli o el Huerto del Trucho, donde disfrutar de una experiencia completa. Y es que cuando la primavera empieza a despertar, el campo se llena de vida y el pueblo abre sus puertas para que formes parte de él, aunque sea por unos días. Porque venir a Oliete en Semana Santa no es solo viajar… es sentir, compartir y reconectar con lo esencial.

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