Mouchão, el olivo milenario

Visitamos a Mouchão, el olivo milenario de la Península Ibérica

La semana pasada estuvimos en Portugal, en Abrantes para visitar a Mouchão, el olivo más antiguo de la Península Ibérica. Según un estudio de datación desarrollado por la Universidad Tras-os-Montes e Alto Douro (UTAD) de Portugal, tiene 3.350 años, una altura de 3,2 metros y un tronco con un perímetro de 11,1 metros. 

Mouchão, el olivo milenarioAl igual que en España, nuestro vecino Portugal también tiene tradición de cultivo de olivares. De hecho hay zonas donde realizan itinerarios que permiten apreciar grandes plantaciones de olivos centenarios, e incluso, milenarios. Nosotros en Apadrinaunolivo.org, también tenemos visitas programadas de Padrinos y Madrinas, donde todo el mundo es bienvenido. Durante nuestra cita por Oliete te acercamos más de lleno al proyecto, mostrándote los olivares que estamos recuperando, la almazara y todas las  maravillas de la zona, como la Sima de San Pedro, el Embalse de la Cueva Foradada, entre otros. No te pierdas la próxima visita, haz clic AQUÍ

Durante la excursión hemos descubierto gran cantidad de similitudes con lo que estaba ocurriendo, 8 años atrás en Oliete. Los olivos de la comarca de Abrantes están sufriendo el abandono, lo que nos conmueve por todo el impacto negativo que esto conlleva. La desaparición de los olivares supone la pérdida de biodiversidad, cultura, y éxodo rural. Es decir, todas las palancas para contribuir en una zona sin crecimiento sostenible y alejado de los ODS.

Mouchão, el olivo milenario

Los olivos para que tengan producción y estén vivos es necesaria su “domesticación”. Esto quiere decir lo siguiente, este tipo de árbol tiende a ser un arbusto, pero gracias al mantenimiento con la poda, labranza, abonado, etc; se acaba con los “chitos”, ramas que nacen desde la base del tronco robando los recursos que el árbol debería destinar a sí mismo y a su fruto, la oliva. La presencia de estos lo termina ahogando, por la falta de aire y luz, convirtiéndolo en un arbusto insano, foco de plagas. Finalmente se secará y morirá. Dejando una tierra infértil, alejando a los agricultores hacia otro tipo de trabajos, en el caso de Abrantes, las centrales térmicas. 

Actualmente, la poca protección de estos cultivos y falta de concienciación entre los lugareños, conlleva a realizar malas prácticas, como la tala de los árboles para la leña de estufas, etc., perdiendo un valioso tesoro.

¿Te conmueve tanto como a nosotros? Te leemos en comentarios

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