Felicitaciones de Navidad de Apadrinaunolivo.org

Este año tu felicitación navideña va a ser la más original con estos dibujos tan especiales. Esta felicitaciones de Navidad las han elaborado los estudiantes del colegio de Oliete y ATADI, gracias al apoyo de la Fundación Telefónica en unos talleres navideños que hemos organizado desde Apadrinaunolivo.org. Todos los dibujos cuentan una historia navideña bajo los olivos o el pueblo de Oliete, fruto de la imaginación y creatividad de estos. Descarga tu favorita y cuenta la historia con tus mejores deseos para estas navidades a tus familiares y amigos. Solo tienes que pulsar en el botón de la que más te guste. Te llevará a un link donde están las cuatro felicitaciones, haz clic en tu favorita y da a los tres puntos de la derecha de la pantalla, saldrá la opción descargar. Luego solo tendrás que escribir un texto bonito y enviarlo por Whastapp y correo electrónico a tus amigos y familiares.

 

Navidades blancas en Oliete

En su camino al pueblo de Oliete, Rudolf, el reno guía de Papa Noël se mareó, con tal mala suerte que cayó el pantano de Cueva Foradada junto al arca de regalos que los niños del pueblo iban a recibir estas Navidades.

Una niña llamada Nubia, que vivía muy cerquita de allí, escuchó un chapoteo en el pantano y subió decidida a comprobar qué estaba pasando en las aguas de su tranquilo pueblo. En seguida descubrió al pobre Rudolf que intentaba nadar hacia la orilla y recuperar la bolsa de regalos que estaba a punto de hundirse. 

Nubia se armó de valentía y le lanzó una cuerda al reno para que pudiera agarrarse a ella y atar a la vez, el saco de regalos. Nubia tiró de la cuerda con todas sus fuerzas, no iba a dejar que su reno favorito se constipase y, mucho menos en Nochebuena.

Al final, Rudolf consiguió salir ileso del pantano junto con el saco de regalos de Navidad, y voló muy alto, tanto que Nubia lo perdió de vista entre la luna y las estrellas.

Al día siguiente, la voz se corrió por todo el pueblo y todos ellos supieron que gracias a Nubia los niños habían recibido a tiempo sus regalos de Navidad. Nuestra protagonista por su parte, recibió un encargo muy especial para el próximo año; ser la acompañante de Papa Nöel en su travesía de Navidad por el Bajo Aragón. Por supuesto, Nubia aceptó.

 

Los niños y la Navidad

Había una vez 2 niños que estaban entusiasmados con la llegada de Papa Noël a su pueblo. Vivían en casas vecinas y siempre se saludaban desde la ventana de sus habitaciones. 

El día antes de Navidad, los dos niños se quedaron asombrados cuando vieron una luz centelleante en lo alto de la montaña más alta del pueblo. Salieron corriendo de su casa con linternas, abrigos polares, gorros y una buena dosis de galletas de fresa por si acaso los renos de papa Nöel estuviesen muertos de hambre después del trayecto.

Al llegar a la cima de la montaña, los niños se asustaron al encontrarse de lleno con un dragón alado, una araña diminuta y dos elfos de nariz roja y orejas de duende. Al principio, ambos niños gritaron pensando que se habían encontrado con “los malos” de la Navidad, pero después de intercambiar con ellos varios saludos, en seguida se dieron cuenta de que pronto se convertirían en grandes amigos.

Uno de los niños sacó el paquete de galletas de fresa y se lo entregó al grupo. Tras abrazarse y despedirse, los niños regresaron a sus casas acordando no contarle a nadie el secreto que habían descubierto hoy.

A la mañana siguiente, los dos niños olietanos despertaron de su cama y se encontraron con decenas de regalos y un paquete de galletas con una nota en la que se leía: No importa la cultura, especie o color, los amigos, siempre serán amigos.

 

El Grinch roba los regalos

El temido Grinch roba los regalos a Papa Noël y los esconde dentro de la Sima de San Pedro. Papa Noël le pide ayuda a su equipo de elfos para que le ayuden a encontrarlos y repartirlos a todos los niños de Oliete.

Los Elfos acaban descubriendo al Grinch y su guarida en la Sima de San Pedro. 

Al final, comprenden que el temido Grinch en realidad es un niño que está solo y tiene miedo. Por ello, Papa Noël comparte con él uno de sus regalos más especiales, ser parte de su equipo y ayudar a que la Navidad llegue a todos los rincones del mundo.

Y, desde entonces, cada año desde las alturas vemos el trineo de Papa Noël acompañado de su equipo de elfos y su inseparable Grinch.

 

Las ardillas reciben un regalo muy especial

Erase una vez un grupo de ardillas que vivía en una cabaña en la chopera de Oliete. Casi nunca salían de su escondite y se dejaban ver muy poquito entre los aldeanos del pueblo.

En una ocasión, un grupo de niños de la escuela, descubrió su escondite y se acercó a saludarlas. La ardilla más pequeña que se llamaba Silver, salió a curiosear quiénes eran sus nuevos invitados. Y, entre risas, bellotas, manos y patas, los niños y la pequeña Silver se convirtieron en grandes amigos. 

Así fue como este pequeño encuentro se convirtió en una tradición. Cada viernes, los niños salían corriendo de la escuela entusiasmados con encontrarse con la pequeña ardilla. Le llevaban dibujos, maíz, golosinas y troncos de madera que encontraban por ahí. 

Un día, mamá y papá ardilla descubrieron a Silver con el grupo de niños, y salieron a reprenderle por confiar en un grupo de humanos que en cualquier momento podían atraparle o provocarle algún daño.

Después de ese día, los niños quedaron tan tristes que estuvieron mucho tiempo sin volver a pisar su querida chopera. 

Seis meses después se les ocurrió una gran idea, replantarían de robles los terrenos libres de la chopera, para que las ardillas se sintieran como en su casa y, en un futuro, pudieran alimentarse siempre de sus bellotas. 

Por lo que año tras año, los niños de la escuela de Oliete salieron cada temporada a plantar robles junto a sus padres, abuelos y profesores. Y, si te fijas, cada Nochebuena, de madrugada, verás a una ardilla llamada Silver dejando una bolsa llena de bellotas en la puerta de todas las casas del pueblo.

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