Aventuras de urbanita. ¡Tengo pueblo!

Tras casi 40 años por fin puedo decirlo,  ¡TENGO PUEBLO!. En esta aventura he ido encontrando patrones que se repetían, ¿qué va a hacer una mujer sola en un pueblo? ¡A Teruel! Vas a morir de frío y aquellos que al final me decían ¡Que valiente!

No se si es ser  valiente o no tener las ideas claras, pero mi máxima era ser feliz, tener una vida más tranquila y huir de la ciudad.

Yo,  una mujer de la capital,  con ningún arraigo rural puesto que no tengo pueblo, que ha viajado a todas partes pero siempre en ciudad ¿qué podría hacer en un pueblo?

La gente que vuelve lo hace para darles una mejor vida a sus hijos,  para volver a sus orígenes o sencillamente atraídos por la idea de que la España vaciada te ofrece casa y trabajo.

Mi caso es bien distinto, yo tenía trabajo fijo en Madrid, todas las comodidades de la gran ciudad y ninguna atadura, ni hipoteca ni hijos. El problema era que me faltaba lo principal, la Ilusión. Cuando formas parte de una cadena, del círculo que se mueve por inercia, no te das cuenta, pero algunos privilegiados en algún momento concreto nos paramos a pensar,  ¿y si…?

Entré en contacto con diferentes asociaciones y una de ellas pasó mi contacto a apadrinaunolivo.org, como agradezco hoy ese mail de Alberto,  un desconocido para mi en ese momento, que me dio la posibilidad de tener una charla en persona al residir en Madrid.

Me habló de apadrinaunolivo.org, del pueblo, de las posibilidades y ante todo me dijo, ve a conocerlo.  Para entonces yo ya había entrado en la web y me había enamorado del proyecto. Recuperar olivos, darle otra oportunidad a la vida que ya existía antes de existir yo. Hacerlo de esa forma sostenible,  que ayuda a la integración y fuera tan social… parecía que encajaba en mi búsqueda.

La toma de contacto

Vine un miércoles a Oliete,  visita fugaz 700 km entre la ida y vuelta en el día.  Nada más llegar el pueblo me pareció bucólico, esa torre, las campanas sonando, las casitas en altura subiendo por la ladera… En lo que era una simple visita los vecinos del pueblo me acogieron como si fuera un placer darme a conocer su pueblo.

Perla,  que gestiona la casa rural y sólo llevando apenas una semanas allí  fue mi guía, me presentó a todo el mundo con quien nos cruzábamos y me dio a conocer los sitios más emblemáticos.

Como no teníamos tiempo tuve que elegir entre ver el pueblo Íbero o la presa, lo tuve claro.  Esos 2 km de paseo al lado del río hasta la presa me fueron atrapando. Cuando llegué vi su fauna, los buitres, águilas, el embalse, la vida conservada en su pura esencia.

En tan sólo 15 días dejé mi trabajo, mi casa y mi vida conocida. No es que saliera de mi zona de confort, es que prácticamente la dinamitaba.

Cajas mudanza Laura

Mi llegada

Sábado 25 de mayo de 2019

Llegué sobre el  medio día, las tres únicas personas que conocía, Alberto, Sira y Perla tenían un fin de semana de locos,  una visita al pueblo de 20 personas, 80 scout ¡y las elecciones!

No me preguntéis cómo fue posible, pero sin dejar sus obligaciones me acogieron,  me ayudaron con la mudanza ¡y hasta me invitaron a comer en su casa! ¿Cómo era posible si yo en Madrid no sabía ni cómo se llamaban mis vecinos?

Me instaron a participar en todas las actividades del fin de semana,  yo, que más de ciudad no puedo ser, seguro que fui más un estorbo que una ayuda pero en ningún momento me lo hicieron sentir, todo lo contrario. Me presentaron a todo aquel con quien nos encontramos, la visita a la almazara fue una clase magistral sobre el aceite y comimos todos juntos.

En este punto debo agradecer a Alberto que me haya prestado un lugar donde habitar mientras encuentro “mi rincón” y a todo el equipo de apadrinaunolivo.org que estuvieron,  están y se que estarán pendientes de que mi acogida sea de lo más grata y fácil posible.

Yo llegué con muchas cajas y 3 perros y me han hecho sentir que formo parte de una pequeña comunidad,  todo el pueblo es una gran familia. Todo el mundo es abierto, amable, te ayudan en todo o te dicen quien puede ayudarte.. Aquí no soy un número,  no soy otro diente de la maquinaria, aquí seré Laura, o la chica de Madrid, o la de los 3 perros o la que siempre va leyendo…cada uno decidirá quién soy,  pero aquí no solo estoy, aquí SOY.

Estoy segura me quedan mil aventuras por vivir,  unas saldrán bien, otras no tan bien y algunas incluso mal,  pero si tan sólo pudierais disfrutar 5 minutos del lugar desde el que os escribo, un banco bajo un árbol, a la orilla del río con el cantar de los pájaros,  entenderéis porque creo que algo debí hacer bien para que la vida me haya recompensado con este pueblo y sus vecinos.

Todos aquellos que duden en dar el salto, que no tengan miedo.  apadrinaunolivo.org te ayuda a encontrar casa, empleo, te integran en el pueblo, te cuidan de cerca y desde la distancia y buscan tu bienestar.

Dicen que la vida en los pueblos está muerta, que si voy a echar de menos el ocio de Madrid,  pero es que no busco un mini Madrid en Teruel, busco algo diferente. Y si un pueblo está tan vivo como lo está su gente,  créeme ¡tenemos Oliete para rato!

Aún es pronto para decirlo pero algo me hace pensar que por fin lo he encontrado,  que aquí está MI HOGAR.


En Oliete, como delegados en Teruel de la Asociación Contra la Despoblación en el Medio Rural, ayudamos a ubicar a familias que se quieren instalar en el pueblo para repoblar nuestro municipio y comarca con nuevos pobladores. Si quieres conocer nuestro programa escríbenos en [email protected]
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Laura de Torres

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