Del 11 al 15 de septiembre, Oliete vuelve a llenarse de música, encuentros, tradiciones y muchas ganas de celebrar. Son las fiestas en honor a la Santa Cruz y la Virgen del Cantal, unos días en los que vecinos, familias, amigos y quienes regresan al pueblo en estas fechas tras el verano se encuentran de nuevo para disfrutar juntos.
Una Virgen muy querida
La Virgen del Cantal ocupa un lugar especial en la historia y las tradiciones de Oliete. Su ermita, situada en un entorno natural envidiable, forma parte del patrimonio del municipio. Y hay un detalle de su imagen que para nosotros tiene un significado muy especial: en su mano sostiene una rama de olivo, símbolo de paz, esperanza y vida en una tierra profundamente ligada a este cultivo. Un símbolo que conecta de una manera muy bonita la tradición y el presente de Oliete.
Y si hay algo que une a todo el pueblo…
…es sentarse juntos alrededor de una mesa. Y este año, la Cena de la Vaca del viernes 11 promete ser uno de esos grandes momentos. Se prevé una asistencia de alrededor de 1.000 personas, que compartirán cena con la ayuda de la Peña Los Talaos antes de continuar la noche con el toro embolado y la música.
El programa continúa durante todo el fin de semana con parque infantil, desfile de carrozas, baile de majas, toro de fuego, música, actividades para los más pequeños y propuestas para disfrutar hasta bien entrada la noche. El lunes 14, día de la Santa Cruz, llegará uno de los momentos más tradicionales con la misa en su honor y el vino español en la plaza de San Martín. Y el martes 15, festividad de la Virgen del Cantal, las fiestas se despedirán con misa baturra, festival de jotas, chocolatada, cena de alforja y la tradicional traca de fin de fiestas.
Cinco días para volver, encontrarse, llenar las calles y celebrar juntos aquello que nos une. ¡Felices fiestas, Oliete!






